La publicidad
es el principal
protagonista en esta problemática que redunda
a nivel mundial, puesto que
la contaminación visual
está ceñida en
gran parte por
el uso inadecuado
del espacio visual
en las ciudades.
Sin darnos
cuenta, la contaminación
visual es un agente que ha
ido absorbiendo a los países,
gracias al aumento
del consumismo en
las sociedades. Tal es el
ejemplo de Manhattan en
New York, donde es casi
imperceptible por los
sentidos determinar el
número de anuncios
de publicidad que
hay en la
vía pública. Sin darnos
cuenta, la contaminación
visual es la que
afecta el entorno
de nuestra sociedad,
perjudicando todo efecto
positivo de la
estética de cualquier
símbolo o monumento
de una ciudad. Pero
lo anterior no
le compete a
una multinacional como Coca-Cola o McDonald’s, solo les
interesa despertar el
consumismo a través
del pensamiento intersubjetivo de
la población.
Por lo
anterior en la
región de Andalucía
en España, cualquier organización
que provoque un impacto visual negativo
sobre los monumentos que caractericen
la región, puede recibir multas
hasta en un millón de Euros.
En New
York los mismos
residentes de la ciudad se
han encargado de
la situación por
medio de un
grupo de voluntarios, para sustraer
toda publicidad que
perturbe el entorno
visual de la ciudad, en una operación denominada "New York Street Take Over".
Los miembros del
grupo voluntario se
dedican a remover
al menos 2000 piezas
de anuncios publicitarios
determinados en la ciudad. Este es un
grupo de
activistas que promueve
el cuidado, el buen
uso del espacio
público a través
del arte y
la concientización del
cuidado de la
imagen de la ciudad.
Luis Guzmán


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